Parque arqueológico de Siracusa

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El Parque Arqueológico de Neápolis se encuentra en la ciudad de Siracusa y se considera una de las zonas arqueológicas más importantes de Sicilia, por encontrarse repleta de restos pertenecientes a diferentes épocas de la historia de la ciudad, desde el dominio Normando hasta la Edad Media, pasando por el Imperio Romano y la época Helenística. Un lugar que merece ser visitado, ya se sea amante o no de la arqueología y/o de la historia antigua.

Este Parque, situado sobre una cadena de colinas y cerca del río Anapo, es un área natural que cuenta con una vegetación muy variada, con más de 250 especies vegetales, predominando la típica maquia mediterránea.

Los restos arqueológicos se encuentran divididos en dos zonas perfectamente diferenciadas: los monumentos más antiguos sobre el lado sur y las célebres latomías sobre el lado norte del Parque.

 

Entre los monumentos presentes, por orden de antigüedad, encontramos la Iglesia de San Nicoló, construída por los normandos y muy bien conservada. A su pies se halla la Piscina romana, cuya finalidad no era la de las actuales piscinas sinó que tenía la función de recoger el agua, con la que después se llenaba el Anfiteatro para la realización de juegos y luchas acuáticas. El encantador Anfiteatro romano, que supera por su dimensión al de Verona, se encuentra abierto al público desde hace solo un par de años, ya que se hallaba en total estado de abandono y la vegetacion no permitía su acceso. Muy cerca de éste son visibles los cimientos de lo que fue el Arco del Triunfo de Augusto, a través del cual se accedía al Anfiteatro.

 

El Altar de Hierón II es otro de los magníficos monumentos visibles, del que quedan solo sus cimientos, y que se utilizaba para celebrar sacrificios.

 

Uno de los elementos arquitectónicos mejor conservados es el Teatro Griego. Construído a finales de la Época Arcaica y reestructurado después tanto en la época helenística como en la romana, durante el siglo XVI fue destruído por los españoles, que extrajeron todos los bloques de piedra del escenario, y algunos de los de las gradas superiores, para construir con ellos la fortaleza de la Isla de Ortigia. Cada año, durante la primavera y el verano, se revive aquí la tradición de los representaciones griego-romanos, con ciclos de espectáculos clásicos.

 

Otro de los puntos que cabe destacar, cerca de la parte más alta de una de las colinas, es la Gruta del Ninfeo. Se trata de una sugestiva cavidad artificial realizada sobre la roca y de cuya pared fluye el agua en forma de cascada, que se recoge en una balsa rectangular. Se cree que era el lugar de culto de las Musas ya que fueron recuperadas en su interior tres estatuas dedicadas a ellas, que seguramente se hallaban en la entrada, y que actualmente se encuentran expuestas en el Museo Paolo Orsi de Siracusa.

 

Recorriendo el camino que lleva a la cima de una de las colinas, llamada Temenite, se encuentra la Vía de los Sepulcros. En ésta se observan tumbas excavadas a ambos lados de las paredes rocosas y en ellas se enterraban a los difuntos que en vida habían sido considerados héroes.

 

En época medieval, por encima de las cáveas del Teatro Griego, se construyeron varios molinos de agua y de ellos queda solo en pie una torre denominada casetta dei mugnai (casita de los molineros).

Yendo hacia la parte norte del Parque, encontramos las famosas latomías que son cuevas que se formaban en las rocas durante la extracción de la piedra, necesaria para la construcción de los monumentos de la ciuad, y que después fueron utilizadas como prisiones. La más amplia de todas ellas es la denominada Latomía del Paraíso, que se halla cerca del Altar de Hierón II, con la conocida cueva llamada Oreja de Dionisio. Su nombre se debe tanto a su forma, que recuerda a la del pabellón auricular, como al efecto sonoro que se crea en su interior y que, como dice la historia, permitía oír las conversaciones de los prisioneros. Las otras dos magníficas cuevas que se encuentran en esta latomía son las denominadas Grotta dei Cordari, cueva artificial de extraordinaria belleza, y la Grotta del Salnitro, cueva que se formó naturalmente debido al derrumbamiento de otras latomías y que debe su nombre a los colores de sus paredes que recuerdan al salitre (salnitro en italiano).

 

Atravesando un pequeño túnel, la Latomía del Paraíso conduce a la denominada dell’Intagliatella, formada a lo largo de los siglos por efecto de la erosión.

 

En la parte situada al Este del Parque, se encuentra la última latomía, denominada de Santa Venera caracterizada por el encanto de su jardín subtropical, que cuenta con un secular ejemplar de Ficus macrophylla. En algunas de las paredes de la latomía se encuentran excavadas tumbas en las que fueron sepultados, al igual que en la Vía de los Sepulcros, algunos héroes.

 

Justo después de esta última latomía se encuentra la necrópolis denominada Grotticelle, en la que existen numerosas tumbas de cámara de época romana, así como las tumbas de fosa de época sícula y griega, menos visibles que las anteriores. Entre las varias tumbas de cámara presentes, existe una que resalta sobre las demás, con relieves y con frontón esculpido en la roca, y por ello tiempo atrás fue atribuída a Arquímedes. Estudios sucesivos demostraron que la misma fue construída muchos siglos después de su muerte por lo que era imposible. Lo que sí que quedó claro, es que seguramente perteneció a alguna persona ilustre, dado su gran tamaño y posición.

Información adicional

  • Precio:

    El acceso al complejo cuesta 9€. Si venís en coche tendréis que sumarle 2€ de aparcamiento.

  • Localizacion:

    Siracusa

  • Como llegar:

    En transporte público: Coger el bus nº1 desde la Piazza de la Poste.

    En coche: Tenéis indicaciones durante todo el trayecto.

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